20/7/08

“Si mal no recuerdo el primer equipo oficial de Sportivo se formó en 1952 y en el ´56 o 57 me puse por primera vez la camiseta de Sportivo, la pelota era de cuero, ¡imagínense los días de humedad y la cancha sin techo! Era toda una proeza jugar, a eso súmenle si había viento, tirabas de media distancia y no sabía donde iba a caer la pelota (risas), las luces eran 5 focos que estaban colocadas en unos eucaliptos atrás de los aros, me acuerdo como si fuera hoy.”
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“Nací el 12 de abril de 1946, aquí en San Salvador, desde chico me fui inclinando deportivamente por el básquet y el fútbol, comencé a practicar en la cancha de Nuevo Rumbo, que estaba donde ahora están los monoblocks, todos los 25 de mayo y los 9 de julio se hacía un partido, que vendría a ser como un clásico, entre Unión y Nuevo Rumbo, el pueblo se dividía en dos, se llenaba de gente que venía a alentar a los equipos, pero después apareció Sportivo (San Salvador), que estuvo y está ligado a mi familia, mi padre fue presidente, amaba el club, tanto mi hermano como yo vivíamos prácticamente ahí. Pero en realidad empecé a jugar en América, que era otro club de básquet, tenía la cancha sobre la calle Tte. Gutiérrez casi Urquiza, era de piso de tierra.”
“A los once años empecé a jugar en Sportivo y lo hice hasta los treinta y tres, en el año ´77 dejé de jugar en un campeonato que se hizo acá. Una vez tuve que volver por obligación, creo que era el año ´78 o ´79, había que jugar en Tala, y había pocos jugadores en el club, era un torneo de campeones, pero ya no era lo mismo, el físico no respondía mucho.”
“El básquetbol es un deporte noble, me gusta verlo y analizarlo, cuando yo jugaba me gustaba estar bien física y mentalmente, nosotros teníamos una mística, cuando digo nosotros me refiero a Carlitos Pandeani, Pedro Suen, el mono Bentancourt, era que estábamos convencidos de poder ganarle a cualquiera, tuvimos grandes derrotas pero la satisfacción más grande la tuvimos en el año 1965, Sportivo estaba afiliado directamente a la Federación Entrerriana, entonces intervenía en algunos campeonatos provinciales, después jugábamos amistosos, en ese año Concordia organiza el campeonato de selecciones, nos toca la zona junto a Gualeguaychú y Concordia, el viernes se enfrentan estos dos y el sábado nos toca con Gualeguaychú y el mismo día más tarde, jugamos con Concordia, con la cancha de Ferro llena, el ganador iba a jugar la final con Paraná, en el último momento le terminamos ganando. Recuerdo que un comentarista de radio decía que en San Salvador los únicos que habían quedado eran el cura y el comisario (risas), había muchísima gente de acá.”
“El primer entrenador que tuve fue el negro Ruíz Díaz, que era un empleado de banco que se casó con una chica de acá, y el que nos dirigía cuando salimos subcampeones era Lichi (sic).”
“La primer cancha de básquet de Sportivo estaba donde hoy se encuentra el patio de la escuela 1, en la esquina, era de tierra y las líneas se las marcaba con cal, pero cuando yo empecé a jugar, la cancha se había mudado donde está hoy con piso de mosaicos.”
“Cuando iba al colegio, en horario nocturno, en la antigua escuela provincial, junto con Edel Blanc , Pedro Suen que eran compañeros de división y el flaco Barsi, Bochón Lagos, Poroto y Pocho Gómez, salíamos a las diez de la noche, en pleno invierno y nos poníamos a jugar básquet en la cancha que no tenía techo, eran otros tiempos.”
“Siempre respeté la trayectoria de los que estuvieron antes, tanto de dirigentes como de jugadores, compartiendo o no sus ideas, el lema que tenían los dirigentes antes era -que podemos hacer por el club para que esté mejor-, a veces se escucha que te da el club, en realidad es uno el que le tiene que dar al club, todo se ha hecho a base de esfuerzos de la gente que colaboró.”
“El tipo que nos metió el básquet adentro fue el flaco Barsi, un luchador de aquellos, conoció una pelota de básquet recién a los 22 años y se puso a jugar, le guardo un gran cariño, era un fanático.”
“De la generación nuestra todavía hay dos en vigencia, Pedro Suen dirigiendo y Edel Blanc en la comisión, yo siempre fui un colaborador, aunque un año fui presidente.”
“Hoy al club lo veo estancado, no quiero hacer juicio de valores si sirve o no sirve, se que hacer participar a un equipo con jugadores rentados no es una tarea fácil, nunca lo fue, menos hoy, en la época que jugaban los negros había que pagarles en dólares, mas alla de las criticas con o sin razón, lo positivo fue que nunca se vio comprometido al club con las deudas, esa plata la respaldaban algunos dirigentes solicitando un crédito personal, fue una locura hermosa, hoy no se si acompañaría esa locura.”
“El básquet le sirvió a San Salvador para hacerse conocer a nivel país, y nosotros siempre tratamos de hacer lo mejor posible, ya sea cuando nos poníamos la camiseta o como dirigentes, siempre hay de las buenas y de las malas, por ejemplo, la jirafas que tiene actualmente la cancha, son una copia de unas que tenía el Luna Park, viajamos con el gordo Larrarte que las dibujó y las hicieron en el molino de Golden-Iglesias y si las querés sacar, aflojás cuatro tornillos y te queda el salón libre. La tribuna más chica también es desmontable, esta fue hecha por Edel Blanc, el gringo Pozzi (sic), Jorge Cracco, Raúl Gerard, Felipe Sereno y yo, teníamos todas las herramientas en el lugar, trabajábamos desde las 7 de la tarde hasta la 1 de la mañana.”
“Siempre hay cosas por hacer, no entro en eso de las críticas, el ser humano es proclive a equivocarse, digo que el club se ha estancado, pero la responsabilidad es del socio, tendría que ser más participativo.”
“A veces escucho a algunos padres que se quejan porque en la 1ra hay más jugadores de afuera que locales, lo que pasa es que por ahí se hace todo un trabajo desde las inferiores y cuando el chico termina el colegio se van a estudiar a otro lado, no les podes decir que se queden a jugar al básquet, esa es la realidad, hay muchísimos buenos jugadores que se pierden por esa razón.”
“La única deuda pendiente que me dejó el club y en esto lo voy hacer participe también a Pedro Suen, es no haber podido jugar en el Luna Park, ese era nuestro sueño deportivo, y en la vida otro de mis sueños seria verlo a mi nieto con la camiseta de Sportivo jugando al básquet.”
“Hoy predomina mucho la cultura del exhibicionismo y el facilismo, el valor moral esta en decadencia, se preocupan más por parecer que por ser cuando lo más importante es ser y no parecer, el dinero va y viene, son cosas secundarias, la educación la venís mamando desde la cuna, de tus padres, no hay nada que reemplace eso.”
19/7/08
18/7/08
Va pasando un campesino por afuera de la iglesia y el cura del pueblo
le dice: -Hijo, pasa a misa.
El campesino le responde: -No puedo padre, ¿quién me cuidará el caballo?
Cura: -Dios te lo cuidará, hijo.
-Bueno, -dijo el campesino, y entró a la iglesia. Cuando el padre se disponía a comenzar la misa dice: -¡Dios está con nosotros!
Y en ese instante el campesino se levanta enojado de su asiento y dice:
-Entonces, ¡quién diablo me está cuidando el caballo!
- Desde que mi mujer se marchó, la casa esta como vacía.
- ¿La echas de menos?
- No, es que se llevó los muebles.
En la oficina:
-¡Sr. Perez! ¿no sabe que está prohibido beber durante las horas de trabajo?
-¡No se preocupe jefe, no estoy trabajando!
Le comenta un tipo a alguien en una boda :
- Oiga ya se fijó que la novia es bastante horrible la pobre.
- Óigame ¿qué le pasa?, ¡no se exprese así que es mi hija!
- ¡Ay! perdone no pensé que usted fuera el papá.
- ¡¡¡NO SOY EL PAPA... SOY LA MAMÁ!!!.
Vinchuca: duerme de día y chupa de noche.
Viento norte: caliente y seco.
Triángulo de las Bermudas: porque lo que cae cerca de él siempre desaparece.
Toro cruzando el rio: solo se le ven los cuernos.
Puré de enfermo: porque es puro zapallo.
17/7/08
30/6/08

Defender intereses, nos lleva muchas veces a enfrentarnos a situaciones conflictivas con quienes menos alguien espera, es ahí entonces donde suele aparecer la naturaleza oculta de cada uno de nosotros. Esto no debería ser ninguna extrañeza, el instinto de supervivencia humana obliga a optar por las estrategias para conservar las cosas que consideramos que mucho nos han costado lograr.
Determinar cuales de los logros obtenidos en un espacio de tiempo, son realmente importantes, obedece a varios factores, (sentimentales, económicos, históricos, etc.), que nos impiden muchas veces evaluar la verdadera elección del camino a tomar.
Hay quienes dejándose llevar por lazos afectivos resignan objetivos, otros toman el riesgo y priorizando tal vez un bienestar a futuro aceptan el desafío de ir por más, por supuesto que siempre hay algo que perder y algo por ganar, lo difícil es saber cuanto es lo que dejamos y lo que obtuvimos. La actitud asumida es importante y en gran medida determinante en la calidad y cantidad de lo que queremos.
Despojarse de los egos es un muy buen primer paso para mirar alrededor, y permitir y permitirse ver, si lo que defendemos tiene un sustento avalado con argumentos, o simplemente es el miedo a lo que supuestamente pueda suceder, lo que nos hace ladrar palabras al aire; vacías, catastróficas, dominadas por la incertidumbre que nos causa la ignorancia.
El éxito ya es hacer cada día un poco aquello que nos gusta, poder compartirlo y expandirlo, generando vínculos de intercambio y un estado de satisfacción, porque al fin y al cabo, el mayor interés a defender, es el derecho a la vida digna.
“A la humanidad no la guía la razón, sino el deseo.”
Sigmund Freud
20/5/08

“De todos los lugares que visité, el mejor trato lo tenían los alemanes, eran gente muy amable, en Francia, se me dio por enamorarme de una piba, después me tenían de loco bailando con las nenas (risas), otro lugar que estuve es Nueva York, ahí estaba con un compañero de apellido Percara, y de repente vino un tipo y me pegó una piña bien pegada, me noqueó, había una piba hablando conmigo y parece que le dio celos, apareció de repente, no me dio tiempo a nada, cuando reaccioné, mi compañero estaba repartiendo piñas para todos lados y la nena había disparado (risas)”.
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“Nací el 1° de mayo de 1909 en Colonia Nueva, dto. Colón, como Laurindo Federico José Novelli Guillaume, mis padres eran colonos, éramos 5 hermanos, se vivía otra vida, en el año ´27, coseché 100 fanegas de lino y me pagaron 2800 pesos, me compré un Chevrolet con rueda de disco, de esos colorados, que lo pagué 2000 pesos, me sobraron 800 pesos, ahora andá a comprar con una cosecha de 100 fanegas de lino algo”.
“Me acuerdo que vino el Príncipe de Gales, andaba paseando en el tren, era el año ´25, también el avión Plus Ultra de Ramón Franco, en el año ´26. Cuando tenía 24años me metieron de presidente del partido radical, me gustaba la política”.
“La vida en la colonia era lindísima, muchos hablan de la miseria de los años ´30, pero nosotros no pasamos necesidades, me acuerdo que el litro de vino salía 60 centavos, se lo comprábamos a un tal De Lorenzi, que después se vinieron a vivir para esta zona, la nafta valía 20 centavos, el pan valía 20, la carne 15 centavos. Todas las semanas iba en motocicleta desde la colonia hasta Concepción del Uruguay, a jugar a la lotería, era todo camino de tierra, un viaje largo pero lindo”.
“La escuela la hice en la colonia, escuela Nº 7 Tomás Godoy Cruz, hace poco me volví a juntar con un ex compañero de la escuela, Juan Lifchild, tiene 104 años. Un 3 de marzo me embarqué de Concordia hasta Río Santiago, donde me incorporé a la marina, en el mes de octubre salimos para Mar del Plata y después recorrimos todo el sur hasta junio del otro año. Conocí toda la costa, hasta el Faro del Fin Del Mundo que le llaman, en la isla De Los Estados, también Ushuaia, donde estaba el trencito que todavía anda, lo usaban para llevar los presos de una cárcel, ahora creo que lo usan para el turismo”.
“Había una isla que estaba llena de conejos silvestres, me llamaba mucho la atención eso, en ese lugar gané una medalla por un concurso de tiro, les gané a todos los guardia cárceles, que eran todos correntinos, yo me la pasaba tirando en el campo, así que no me resultó difícil”.
“Estuve también en la cañonera Paraná, participé el 6 de septiembre de 1930 en la revolución de Uriburu. Nunca me voy a olvidar cuando el vicepresidente de Uriburu nos vino a despedir antes de zarpar, yo era ordenanza del comandante, era el 10 de octubre, fuimos hasta el sur y volvimos en noviembre y salimos para Pernambuco en Brasil, tardamos 19 días, mirá si me acuerdo, después llegamos a Natal, un lugar maravilloso, gran cantidad de barcos y de frutos como el ananá y dátiles, en este lugar me metieron preso porque traía una bolsa llena de dátiles (risas), pero no había robado, solo lo saqué de las plantas silvestres del lugar, después me largaron”.
“De Brasil nos fuimos para Casablanca, ahí conocí el desierto del Sahara, así que pisé el desierto, desembarcamos en una lancha, éramos 34 cadetes que teníamos instrucción, desde la fragata nos tiraban cañonazos, eran ejercicios de entrenamiento. Desde ahí nos fuimos a Southampton, en Inglaterra. Después seguimos a Bremen, Alemania, un lugar lindísimo, en Hamburgo también estuvimos, regresamos de nuevo por el Canal de la Mancha hasta Boulogne – sur- Mer y después paramos en un arsenal grandísimo en Brest, Francia”.
“Estuve en París, cuando era chico, había soñado que conocía la torre Eiffel, y de repente me encontraba tomando mate con el almirante a los pies de la torre, es como que el sueño se me hizo realidad”.
“En Hamburgo, desertaron 3 compañeros, conocieron unas chicas y no quisieron volver, se quedaron allá”.
“En altamar, todas las noches se cantaba el himno y la marcha de San Lorenzo, comíamos bien, todo se hacía arriba del barco, había una panadería a bordo y lavadero de ropa, las bodegas estaban llenas de comida como para 40 días, yo llegué a pesar como 85 Kg.”
“El 5 de julio del año ´31 atravesamos la línea del Ecuador, llegamos a Río De Janeiro y de ahí volvimos a Bs. As, el 28 de noviembre y me dieron de baja, 1 año estuve embarcado, volví con mis padres a la colonia a trabajar, sembrábamos trigo, lino, avena, maíz, criábamos gallinas, teníamos como300 conejos, arábamos con bueyes, no podían faltar los chanchos, la grasa la usábamos para cocinar, no había aceite”.
“La mejor diversión de la época eran los corsos, ahí conocí a mi señora, que era de la zona de San José, también la familia Boujón organizaban bailes en la colonia”.
“Compré 50 has cerca de San Salvador, recuerdo que un año saqué 2000 bolsas de muñato, maní también planté, llevaba hasta Colón en carro y vendía todo ahí, en el año ´47 también sembré arroz, unas 25 has, las taipas se las hacía a pala y la cosecha se la hacía a mano, cortada con la hoz, para secarlo hacíamos una especie de caminitos, como tarimas, movíamos el arroz con los pies, eso era con temperatura ambiente”.
“Mis 4 hijos nacieron en San José, pero vivíamos acá en el campo, cuando tenían que empezar la escuela, me mudé al pueblo, el 4 de junio del ´52. Hice muchos amigos, la mayoría ya no viven, con el que me veía siempre era con Córdoba, que el hijo creo que trabaja en la Municipalidad, pero ahora hace mucho que no viene”.
“Fui uno de los fundadores del club Ferro, junto con el que era jefe de la estación, Pedro Duré, un empleado de apellido Morales, Facundo Luna, Delzart, Schlegel, la mayoría trabajaba en el ferrocarril, creo que fue en el año ´62, no recuerdo bien”.
“Me gustaban mucho los corsos que se hacían en la calle Hipólito Irigoyen, también los bailes que se hacían en el salón Fraternidad, me dio una lástima cuando lo rompieron, venían muchos artistas, se hacían cumpleaños y casamientos”.
“Yo me siento fuerte, cuando me levanto, siempre me tomo una medidita de ginebra, 3 traguitos nomás, hago algo de gimnasia cuando no me ven porque me retan (risas), dicen que me puedo caer, tengo alguna recetas caseras, a veces me pican los pies y me los lavo con vinagre y sal ¡y santo remedio! Lo mismo que para el dolor de cintura, uso aguarrás y ruda, y no tengo ningún problema”.
“Hay muchas cosas que ignoro, hay otras que se y no se pueden contar, pero las aguanto, la vida está llena de misterios”.
19/5/08

¿Cuál es el colmo de un árbitro? Que los jugadores le toquen el pito...
Dibujo: José "Kolo" Fabre
E-mail: kolo_39@hotmail.com
20/4/08

“En casa teníamos una cocina a leña, una tía que le gustaba cocinar nos vino a visitar para el cumpleaños de uno de mis hermanos, y se puso a hacer una torta de chocolate, nosotros estábamos ansiosos para comerla, ella tenía por costumbre, cada dos palabras agregarle, ejemplo querida, como diciendo que tengamos paciencia, cuando la terminó y nos dio la porción a cada uno, empezamos a escupir la torta, ¡tenía un gusto a querosén terrible! Ella nos decía ejemplo querida, sáquenle lo que tiene gusto a querosén y coman lo otro (risas), le había puesto querosén a la leña para prenderla”.
“Mi papá era muy bruto para manejar, agarraba pozos, piedras, no ponía mucho cuidado, yo soy muy miedosa, un día nos llevaba atrás de la camioneta a pasear, iba con mi hermana menor con un vestidito blanco, ni bien arrancó la tiré a mi hermana y atrás fui yo, caímos en un lugar lleno de cenizas, estábamos irreconocibles”.
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“Nací en Rocamora, dto. Uruguay, mi papá trabajó un tiempo en el ferrocarril y también era carnicero, pero luego decidió irse a trabajar a Colón, solo; tiempo después nos trasladamos toda la familia junto a el, yo tenía 8 años, éramos 6 hermanos, fue duro adaptarme porque extrañaba mucho a mis abuelos, nosotros vivíamos en el campo y teníamos otro estilo de vida”.
“La escuela primaria la hice en la Nº 60, que construida en el mismo año que la 61 actual Nº 2 de acá, cuando terminé 7mo grado, me dieron el premio a la mejor compañera y mejor alumna, pero me quedó un sabor amargo, porque todos los años el Rotary Club entregaba medallas de reconocimiento y ese año no lo hizo, me dieron unos libros y de rabia los quemé (risas)”.
“Colón ha cambiado muchísimo, me siento rara en el lugar donde me crié, cuando voy quiero volverme enseguida a San Salvador, en una oportunidad nos habíamos ido una semana a Córdoba, y nos olvidamos las puertas de mi casa abiertas, los vecinos se encargaban de cuidarla y no faltó absolutamente nada, hoy eso es algo imposible.”
“Siempre me encantó la lectura y todo lo que tenía que ver con las manualidades, a pesar que en casa eso no era lo habitual, a los trece años gané mi primer concurso literario que fue organizado por radio Colonia de Uruguay, era una novela, podía participar cualquiera que tuviera inquietudes literarias, el premio era un terreno en Bs. As, como no podía viajar a recibirlo, les envié una carta explicando mi situación y si me podían cambiar el premio, nunca pensé que se iban a venir hasta mi casa, hablaron con mi papá porque yo era menor, el tenía que pagar la escritura, ahí aparece esos que nunca faltan diciendo que tenga cuidado, vaya a saber donde era el terreno, seguro que es en un charco y todas las cosas malas que se puedan imaginar, así que me quedé con las ganas de recibir el premio”.
“Tenía quince años cuando terminé la escuela técnica, hice el secretariado comercial, después comencé a trabajar en la galería El Greco, sobre calle 12 de Abril, haciendo artesanías, con Pino Casanovas trabajé en cuero, me encantaba ese trabajo, toda la parte de costura y pirograbado pasaba por mis manos, siempre rodeada de gente grande, no tenía amigas de mi edad, por esos días mi diversión eran los libros.”
“Siempre he tenido imaginación, si hubiese sido por una profesora del secundario, no hubiese escrito nunca, es bueno que a uno lo critiquen, porque de ahí se aprende, te permite mejorar cuando lo hace gente que sabe, pero esta mujer tenía como algo contra mí, todo lo que yo hacía lo criticaba mal, pienso que a lo mejor lo hacía desde sus frustraciones, pero me sirvió porque me hizo más perseverante y tener una postura más firme sobre las cosas que hago y considero que están bien y no dejar que los otros te tiren abajo lo que haces.”
“He trabajado con distintos materiales, con hoja palma, hueso, cestería, vitraux, falso vitraux, pero con la pintura y el modelado me siento más cómoda.”
“A los 35 años me vine a vivir a San Salvador, me costó adaptarme, las costumbres de un pueblo al otro son muy distintas, por ejemplo si la gente tenía que hacer media cuadra, tenía que arreglarse, yo venía de un lugar donde la gente vistiera como vistiera, no la hacía mejor o peor persona, no te cambiaba una pinturita tu forma de ser, no te hacían diferencia por eso”.
“He recibido muchos premios, pero el que considero uno de los más importantes para mí, pero que no tuvo demasiada repercusión, fue el de la 10ma Fiesta Provincial de la Poesía, donde competí con varios escritores que llevaban editados varios libros y me otorgaron una mención especial, había escrito “Hombre de los arrozales”, era la época donde el arroz no valía nada, esta fiesta se hizo acá, era Director de Cultura Marcelo Barreto, después gané en Colón con una narrativa y en Centenario gané con poesía, también el que la mayoría de la gente conoce que es el de la creación de la bandera de San Salvador, que lamentablemente casi no se usa en los actos.”
“Siempre ando pensando proyectos, estoy trabajando en mi 5to libro, ninguno de los anteriores tiene presentación, el primero se llama “Zilef”, que es feliz al revés, un poco lo que ha sido mi vida hasta estos días (risas), nunca he tenido la oportunidad de editarlos, tiene un costo que no estoy en condiciones de afrontar, el segundo es “Cuentos para Dane”, que son cuentos y leyendas de la zona, después escribí “Paisaje Violeta”, que son poesías, “Cuentos para Dariel” es el cuarto, y el que estoy escribiendo “Eritro en libertad”.
“La pintura es algo que ocupa mucho mi cabeza, me encanta hacerlo, soy autodidacta, lo que pinto tiene que ver como me siento en ese momento, va variando la temática.”


