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17/3/09

en 5:43 Seccion:



Había una vez en el bosque una gran rivalidad entre lobos y ovejas. Estas eran acechadas constantemente por los depredadores, no existía la paz. Un buen día un lobo quedó estancado en un pantano, en su desesperación por escapar se iba hundiendo cada vez mas. En eso, una oveja que andaba pasteando cerca de ahí vio lo que le sucedía al lobo. Sin pensarlo fue al rescate del lobo y lo salvó de una muerte segura. El lobo quedó atónito, no podía creer que una oveja lo había salvado poniendo en riesgo su vida al saber que el se la podía comer una vez liberado. Ante tal acto de la oveja le prometió que él siempre sería su amigo y que él y su manada las protegerían siempre de los depredadores.

Cuando el lobo llegó a su manada le contó lo sucedido al resto. Ante esto el jefe apoyó la decisión del lobo y acordaron ayudar a las ovejas. Lo mismo sucedió con las ovejas, ¡estaban tan contentas de esto que no sabían como expresarlo!. Y así fue, lobos y ovejas andaban juntos ayudándose. La oveja que había salvado al lobo pasó a ser una heroína.

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Con el correr del tiempo empezó a crecer la envidia entre los animales del bosque. No podían soportar la idea de que un lobo sea amigo de una oveja. ¿Cómo un lobo sería amigo de su presa? En principal los buitres, que salían muy beneficiados ante la cacería de los lobos. Entonces idearon un plan. Empezaron a difundir rumores entre las ovejas que los lobos en realidad querían engordarlas y que se sientan seguras así era más fácil atraparlas. Entre tanto, otro grupo de buitres difundieron otros chismes entre los lobos diciéndoles que las ovejas se reían de los tontos que eran ellos. Esto desató la furia entre los lobos y pánico entre las ovejas.

Ante todo este problema, el lobo fue a buscar a la oveja que lo había salvado. La ovejita temblaba de miedo ante la presencia del lobo, y este, hervía de rabia al ver a la oveja.
- ¿A si que ustedes andan diciendo que somos unos tontos no? –preguntó enojadísimo el lobo.
- ¡Y ustedes nos dan esta protección para que engordemos y a la vez nos sentamos más seguras y así seremos más fáciles de atrapar!
Hubo un pequeño silencio en el medio.
- Nunca dijimos eso –respondió el lobo.
- Tampoco nosotras – dijo la oveja.
- ¿Entonces cómo pasó esto?
- ¡Los buitres! –gritó la oveja con enojo- ellos siempre sacaron provecho de ustedes y de nosotras. No les gustó nuestra amistad. Debemos idear un plan.
- ¡Ya lo tengo! –interrumpió el lobo- vamos a pagarles con su misma moneda.

En los días siguientes, los lobos empezaron a charlar entre ellos cerca de los buitres a propósito para que escucharan que pensaban atacar a las ovejas cuando sea luna llena. Lo mismo hicieron las ovejas, comentaban cerca de los buitres que en cualquier momento los lobos las atacarían. Esto enseguida se difundió entre los buitres los cuales se pusieron muy contentos creyendo que su plan tendría efecto.
La noche de luna llena llegó, las ovejas se situaron en un valle despejado en donde la luz de la luz de la luna les daba de lleno. Mientras tanto los lobos se escondieron entre los matorrales. De apoco fueron apareciendo todos los buitres, estaban tan seguros que directamente empezaron a caminar entre las ovejas esperando que los lobos las atacasen así ellos podrían alimentarse. Los lobos aparecieron, pero ¡vaya sorpresa! Los lobos empezaron a despedazar a los confianzudos buitres. Solo unos pocos lograron remontar vuelo y salvarse. Desde ese momento, nadie más volvió a meterse en medio de la amistad entre los lobos y las ovejas.

Mas allá de recalcar lo valioso que es una amistad. ¿A veces no sienten que en la sociedad existen buitres que se alimentan de las desgracias de otras personas? Muchos catalogan como “lobos” a determinadas personas y no pueden soportar la idea de que realmente cambiaron. Difunden chismes, provocan peleas, infunden miedo para que siempre haya una pelea constante. Y muchas veces la sociedad entra en conflicto pensando que cierta gente, “los lobos” quieren atacar a las “ovejas” cuando en realidad hay “buitres” esperando la oportunidad de salir beneficiados. No nos engañemos, las personas pueden cambiar y ser totalmente diferentes, nadie está marcado eternamente. Y cuidémoslo de los chismes, falsos testimonios y de la envidia de algunos que no peden ver que exista gente que haya cambiado y que exista la paz.
Tal vez pensarás si eres el lobo o la oveja, lo mas importante, es no ser buitre.

11/2/09

en 11:00 Seccion: 0 comentarios

Había una ciega sentada en la calle, con una taza y un pedazo de cartón, escrito con tinta negra que decía: por favor, ayúdenme soy ciega.
Un creativo de publicidad que pasaba frente a ella, se detuvo y observó unas pocas monedas en la taza. Sin pedirle permiso tomó el cartel, le dio vuelta, tomó un marcador negro que él llevaba y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de cartón sobre los pies de la ciega y se fue.
Por la tarde el creativo volvió a pasar frente a la ciega que pedía limosnas; su taza estaba llena de billetes y monedas.
La ciega reconoció sus pasos y le preguntó si había sido el, el que escribió su cartel y sobre todo que había escrito.
El publicista le contestó:
“Nada que sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras”. Sonrío y siguió su camino.
El nuevo mensaje decía: hoy es primavera y no puedo verla.
Cambiemos la estrategia cuando no nos sale algo, y verán que puede que resulte mejor de esa manera. Nadie puede ser esclavo de su identidad: cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar.
Las masas humanas más peligrosas son aquellas en cuyas venas ha sido inyectado el veneno del miedo… del miedo al cambio.
Si haces lo que siempre has hecho, obtendrás los resultados que siempre has obtenidos.
El mundo exige resultados. No le cuentes a otros tus dolores del parto. Muéstrales al niño.
Tener el deseo un día feliz, y ten en mente que todo cambio, renueva día a día tu vida.

en 10:57 Seccion: 0 comentarios



Una reflexión que necesitamos cuando nos desilusionamos de la repuesta de los demás.

Un maestro oriental vio como un alacrán se estaba ahogando, y decidió sacarlo del agua, pero cuando lo hizo el alacrán lo pico. Por la reacción al dolor, el maestro lo soltó y el animal cayó al agua, y de nuevo estaba ahogándose. El maestro intentó sacarlo otra vez y otra vez el alacrán lo pico.
Alguien que había observado todo, se acerco al maestro y le dijo: perdone maestro, ¡pero usted es terco! ¿No entiende que cada vez que intente sacarlo del agua el alacrán lo picará?.
El maestro respondió: “La naturaleza del alacrán es picar, el no va a cambiar su naturaleza, y eso no va a cambiar la mía, que es ayudar y servir”. Y entonces ayudándose de una hoja, el maestro sacó al animalito del agua y le salvó la vida.
No cambies tu naturaleza si alguien te hace daño, solo toma precauciones. Algunos buscan la felicidad. Otros la rechazan. No olvides esto.
No permitas jamás que las conductas de otras personas condiciones las tuyas. Sencillo. Cuando la vida te presente mil razones para llorar, muéstrales que tienes mil y una razones por las cuales sonreír”